jueves, 18 de diciembre de 2008
And i went to Sao Paulo
17 diciembre.
Después de un viaje muy bacano a São Paulo, regresé a Brasilia. Me encuentro un poco cansado puesto que en los días que estuve en São Paulo no es que durmiera mucho y además porque vine al trabajo directo del aeropuerto.
La idea del viaje surgió por un encuentro nacional que se realizaría en Itapecirica da Serra, una ciudad pequeña como a 1 hora de São Paulo, el encuentro nacional llamado Conal, organizado por AIESEC, busca reunir a los diferentes comités locales de Brasilia, junto con algunos de los trainees que nos encontramos en Brasil trabajando, para discutir lo obtenido en el año que está por acabar, lo que se busca obtener en el año que viene y además de unas plenarias que buscan preparar mejor a los que asumirán los cargos administrativos en el 2009.
Es un encuentro de casi 500 personas de todo Brasil y 20 personas de distintos partes del mundo (Turquía, China, Japón, Grecia, Serbia, Nigeria, Colombia, México, Kenya, Panamá, Rusia, Inglaterra, Estados Unidos y Egipto).
Estuvimos en un cuarto todos los trainees compartiendo durante casi 4 días, toda serie de experiencias enriquecedoras, que al final del evento dejan un vació en el estomago puesto que muy probablemente a muchas de esas personas no se volverá a ver. Pero igual una sensación de felicidad por tener la oportunidad de compartir tanto con gente especial y diferente que te ayudan a ver las cosas de una manera distinta. Puedo decir que viví experiencias que me cambiaron para bien, que me abrieron los ojos y que me hacen querer vivir una vida diferente. Una vida llena de experiencias enriquecedoras.
A las 5 de la tarde del miércoles 10 de diciembre tome el taxi que me llevaría al aeropuerto, en donde me encontraría con las otras personas de Brasilia que irían junto conmigo a São Paulo. Una vez en el aeropuerto, hicimos el check in, comimos algo para el viaje y esperamos abordar. Nos toco en las últimas filas del avión (22), y hubo bastante turbulencia pues estaba lloviendo, no hubo tiempo para dormir puesto que el vuelo duró casi 1 hora y media. Llegar a esa ciudad de noche es bacano, puesto que se puede observar la majestuosidad de una de las ciudades más grande del mundo con casi 18 millones de habitantes. Con edificios altísimos y en cristal. Carros imponentes, gente de todos los lugares del mundo y con estilos e ideas totalmente diferentes.
Debo decir que la llegada a la ciudad fue tranquila, tomamos un taxi del aeropuerto hasta el apartamento de una amiga que nos iba a recibir en su casa para pasar la noche. Puesto que al día siguiente debíamos tomar el metro para llegar a la estación de transportes donde nos encontraríamos con otras personas para compartir un bus que nos llevaría a Itapecirica da Serra.
El viaje en bus demoró algo más de una hora, fue un viaje tranquilo y había un clima un poco frío debido a una lluvia leve que refrescaba bastante. Como era de esperar me dormí durante el viaje, y desperté justo en el momento antes de unos amigos bajar en un supermercado en busca de comprar algunas bebidas para las fiestas que tendríamos luego de las conferencias.
Día 18
No pude terminar ayer puesto que llegue muy cansado a casa y me dormí. Por eso retomo hoy la historia.
Y así, luego de comprar bebidas tomamos un taxi que nos llevaría al hotel en el que nos quedaríamos durante las siguientes 4 noches y 5 días. Un hotel diferente, tenia equitación, piscina, áreas verdes, grandes arboles, cabañas separadas y muchas habitaciones. Era un ambiente tranquilo y acogedor. Desde el momento en el que bajamos del taxi, empecé a ver muchas personas que ya se encontraban en el lugar. Por el momento eran solo brasileros, y personal del hotel o algunos de los organizadores de la actividad.
Pasaron unos 20 minutos cuando me encontré con Clifford, un compañero que había tenido la oportunidad de conocer en Rio de Janeiro unos meses atrás. Él me presento con Claudia, una amiga de él de Alemania, que luego me introdujo a Wang, una niña de China. En menos de 30 minutos ya estaba hablando un inglés, poco practicado, con personas de culturas diferentes a la mía.
Así empezó un evento que cambio mi vida, un evento que puedo decir que me lo gocé mucho. Un evento que con ustedes mirar las fotos van a entender.
Que les puedo contar de Sao Paulo? Una ciudad en la que me gustaría vivir por un tiempo.
Después de un viaje muy bacano a São Paulo, regresé a Brasilia. Me encuentro un poco cansado puesto que en los días que estuve en São Paulo no es que durmiera mucho y además porque vine al trabajo directo del aeropuerto.
La idea del viaje surgió por un encuentro nacional que se realizaría en Itapecirica da Serra, una ciudad pequeña como a 1 hora de São Paulo, el encuentro nacional llamado Conal, organizado por AIESEC, busca reunir a los diferentes comités locales de Brasilia, junto con algunos de los trainees que nos encontramos en Brasil trabajando, para discutir lo obtenido en el año que está por acabar, lo que se busca obtener en el año que viene y además de unas plenarias que buscan preparar mejor a los que asumirán los cargos administrativos en el 2009.
Es un encuentro de casi 500 personas de todo Brasil y 20 personas de distintos partes del mundo (Turquía, China, Japón, Grecia, Serbia, Nigeria, Colombia, México, Kenya, Panamá, Rusia, Inglaterra, Estados Unidos y Egipto).
Estuvimos en un cuarto todos los trainees compartiendo durante casi 4 días, toda serie de experiencias enriquecedoras, que al final del evento dejan un vació en el estomago puesto que muy probablemente a muchas de esas personas no se volverá a ver. Pero igual una sensación de felicidad por tener la oportunidad de compartir tanto con gente especial y diferente que te ayudan a ver las cosas de una manera distinta. Puedo decir que viví experiencias que me cambiaron para bien, que me abrieron los ojos y que me hacen querer vivir una vida diferente. Una vida llena de experiencias enriquecedoras.
A las 5 de la tarde del miércoles 10 de diciembre tome el taxi que me llevaría al aeropuerto, en donde me encontraría con las otras personas de Brasilia que irían junto conmigo a São Paulo. Una vez en el aeropuerto, hicimos el check in, comimos algo para el viaje y esperamos abordar. Nos toco en las últimas filas del avión (22), y hubo bastante turbulencia pues estaba lloviendo, no hubo tiempo para dormir puesto que el vuelo duró casi 1 hora y media. Llegar a esa ciudad de noche es bacano, puesto que se puede observar la majestuosidad de una de las ciudades más grande del mundo con casi 18 millones de habitantes. Con edificios altísimos y en cristal. Carros imponentes, gente de todos los lugares del mundo y con estilos e ideas totalmente diferentes.
Debo decir que la llegada a la ciudad fue tranquila, tomamos un taxi del aeropuerto hasta el apartamento de una amiga que nos iba a recibir en su casa para pasar la noche. Puesto que al día siguiente debíamos tomar el metro para llegar a la estación de transportes donde nos encontraríamos con otras personas para compartir un bus que nos llevaría a Itapecirica da Serra.
El viaje en bus demoró algo más de una hora, fue un viaje tranquilo y había un clima un poco frío debido a una lluvia leve que refrescaba bastante. Como era de esperar me dormí durante el viaje, y desperté justo en el momento antes de unos amigos bajar en un supermercado en busca de comprar algunas bebidas para las fiestas que tendríamos luego de las conferencias.
Día 18
No pude terminar ayer puesto que llegue muy cansado a casa y me dormí. Por eso retomo hoy la historia.
Y así, luego de comprar bebidas tomamos un taxi que nos llevaría al hotel en el que nos quedaríamos durante las siguientes 4 noches y 5 días. Un hotel diferente, tenia equitación, piscina, áreas verdes, grandes arboles, cabañas separadas y muchas habitaciones. Era un ambiente tranquilo y acogedor. Desde el momento en el que bajamos del taxi, empecé a ver muchas personas que ya se encontraban en el lugar. Por el momento eran solo brasileros, y personal del hotel o algunos de los organizadores de la actividad.
Pasaron unos 20 minutos cuando me encontré con Clifford, un compañero que había tenido la oportunidad de conocer en Rio de Janeiro unos meses atrás. Él me presento con Claudia, una amiga de él de Alemania, que luego me introdujo a Wang, una niña de China. En menos de 30 minutos ya estaba hablando un inglés, poco practicado, con personas de culturas diferentes a la mía.
Así empezó un evento que cambio mi vida, un evento que puedo decir que me lo gocé mucho. Un evento que con ustedes mirar las fotos van a entender.
Que les puedo contar de Sao Paulo? Una ciudad en la que me gustaría vivir por un tiempo.
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3 comentarios:
muito bom Miguel!!
pra mim também foi uma experiencia unica!!
amo todos vocês!!
beijos!!
Eu nao sabia que voce entendia espanhol.
(my laptop do not have the portuguese signs)
Bacano conocer las percepciones del viaje. Fue impresionante compartir el cuarto con personas de casi todos los continentes y ver como esto no impide en nada disfrutar de unos buenos momentos.
São Paulo es una ciudad extraña para mí, pues cada vez que llego es un sentimiento único. La ciudad se ve ROJA, muy roja, con edificios blancos en todo su panorama. Últimamente he ido mucho y ya me familiarizo con muchos lugares, hasta ya manejé en carro allí.
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