martes, 24 de junio de 2008
Aún en la cercanía
Caminando por las calles, me siento menos denso que el aire. Cada paso que doy me eleva más y más, todo desde arriba se ve tan lejos, tan pequeño, pierde tanta importancia todo, Estando a tu lado. Para la gente somos dos extraños, incluso los que nos vean juntos, no pueden decir si juntos estamos. Le huyo a la luz en el día, huimos a la luz en la noche, las esquinas y paredes nos ayudan a ser invisibles, facilitan nuestros encuentros.
Caminando por las calles de día apenas y me miras, me tocas o te acercas. Todos son espías, todos en contra nuestra. Cada cosa es una excusa para acercarme y cada cosa es una excusa para alejarte. Somos dos extraños que se piensan.
Caminando por las calles de noche accedes a mirarme, accedes a tocarme e incluso a acercarte. Los espías están durmiendo, se descuidaron. Como quisiera que fuera siempre de noche, que solo fuéramos tú y yo, que solo fuera yo y que solo fueras tú.
Caminando por las calles contigo, no puedo evitar pensar cuando estoy elevado, que aún en la cercanía me haces mucha falta.
Caminando por las calles de día apenas y me miras, me tocas o te acercas. Todos son espías, todos en contra nuestra. Cada cosa es una excusa para acercarme y cada cosa es una excusa para alejarte. Somos dos extraños que se piensan.
Caminando por las calles de noche accedes a mirarme, accedes a tocarme e incluso a acercarte. Los espías están durmiendo, se descuidaron. Como quisiera que fuera siempre de noche, que solo fuéramos tú y yo, que solo fuera yo y que solo fueras tú.
Caminando por las calles contigo, no puedo evitar pensar cuando estoy elevado, que aún en la cercanía me haces mucha falta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario